Reportaje | Un día en los pasillos del Congreso

La Sesión Plenaria comienza a las 12 de la mañana. Horas antes, alrededor de las 9.30, se celebra en la Sala Sagasta la Comisión para el Estudio del Cambio Climático. Una sala grande con moqueta azul turquesa y pequeñas mesas de madera con sillas de cuero verde, todo ello bajo la presidencia de la mesa del Comité para la Protección del Medio Ambiente. Las dos últimas filas están reservadas a los periodistas y el resto para políticos interesados en el Proyecto de Ley que se vaya a discutir.

A las 11, los periodistas comienzan a agolparse en uno de los pasillos del Congreso de los Diputados que lleva hasta la Sala Mariana Pineda donde se celebra la Junta de Portavoces integrada por el Presidente y el portavoz de cada uno de los Grupos Parlamentarios. María Rey, corresponsal parlamentaria de Antena3, aparece corriendo y riéndose a carcajadas muy alto por la galería tras uno de sus cámaras. “Muchos de los periodistas parlamentarios llevan trabajando aquí toda la vida. La relación entre los periodistas de los diferentes medios es excelente, hay que tener en cuenta que no están trabajando en la redacción, que se necesitan los unos a los otros y hay mucho compañerismo. La ideología política no tiene nada que ver, hay un gran respeto por el trabajo de los compañeros“, confiesa Rosario Rodríguez, Jefa de Prensa del Congreso. Rosario es la persona encargada de la gestión de acreditaciones, entrevistas y coordinación con los responsables de prensa de los grupos parlamentarios y la presidencia. A su puesto de trabajo se accede por oposición, Rosario pertenece al Cuerpo de Asesores Facultativos de las Cortes Generales especialidad de Medios de Comunicación Social, dependiendo directamente del Director de Comunicación del Congreso de los Diputados, en la actualidad Jesús Serrano.

Al fondo del pasillo se abre una puerta de madera de dos metros de altura y aparece Jesús Posada, Presidente de la Cámara. Se hace el silencio, los periodistas se giran y corren hacia él. Comienzan los canutazos. Rosario Rodríguez explica que los días que hay Sesión Plenaria, el Congreso está muy revuelto porque por sus pasillos circulan decenas de periodistas y de diputados desde las ocho de la mañana hasta, en ocasiones, pasada la media noche.

Un pastor alemán llevado por un policía nacional sale del Hemiciclo asegurándose de que el Congreso está a salvo de cualquier elemento extraño. 3.000 son en total los periodistas acreditados en el Congreso de los Diputados y un total de 100 medios de comunicación. “Hay un sistema de limitaciones para acreditar a medios y periodistas por razón de espacio porque hay días en que hay más periodistas que diputados. Si un medio no es acreditado, el Congreso le facilita el acceso a la información de la misma forma que si se hubiera encontrado en la Cámara Baja” dice la Jefa de Prensa del Congreso. La seguridad por esta razón en días de Pleno es más estricta.

Se abre la megafonía y suena una melodía que llama a reunión en el Salón de Sesiones a todos los miembros de la Cámara Baja. Son casi las 12 de la mañana y va a dar comienzo el Pleno. De nuevo, se producen canutazos en la puerta del Hemiciclo. Rosa Díez, Mariano Rajoy, Alberto Ruíz- Gallardón, Alfredo Pérez Rubalcaba, Soraya Sáenz de Santamaría y Cristóbal Montoro son parte de los asaltados en el pasillo del Hemiciclo. Algunos de los periodistas tienen acceso a las sesiones plenarias y sus asientos se sitúan en la tribuna de arriba. Para el resto, el Congreso dispone de una sala que se sitúa frente al Hemiciclo. Son dos salones unidos por grandes arcos y configurados por mesas de mármol, sillas y televisiones de pantalla plana en las se ve en directo el Pleno y donde los periodistas toman las anotaciones necesarias para hacer sus crónicas.

 

La evolución del trabajo en el Congreso

Congreso de los Diputados
María Rey en el gabinete de Antena 3 del Congreso.

Otra de las labores de Rosario Rodríguez, es el control de la señal de televisión interna del Congreso. “Se trata de una señal institucional -explica Rosario- que produce, realiza y distribuye el Congreso en calidad profesional y que se pone a disposición de todos los medios de comunicación que están acreditados sea televisión, radio, prensa o medios online, para que cada medio haga el uso que necesite”.

La producción y edición de esta televisión se realiza en un cuarto habilitado en una de las esquinas del garaje del Congreso. María Rey trabaja en el Congreso desde 1996. Cuando llegó la comunicación con sus jefes y las redacciones se realizaba a través de cabinas de teléfono que había al lado de los pasillos. “Hacíamos cola en las cabinas cada vez que pasaba algo para contárselo a los de la redacción y nos enterábamos de las cosas porque salía un teletipo y alguien nos avisaba”. Con el paso del tiempo comenzaron a utilizar los teléfonos móviles y a estar localizados de forma permanente. Posteriormente, a tener acceso a Internet y a poder tener información y emitirla en cualquier momento. “Ahora trabajo ‘para ya’ porque si hay algo importante tengo que comunicarlo, enviarlo lo antes posible para que la Web lo reciba y lo pueda utilizar. Ha cambiado la forma de trabajar y ha facilitado mucho las tareas”.

A María Rey le parece que con el avance de las nuevas tecnologías hemos salido ganando, aunque al mismo tiempo la profesión se haya deteriorado mucho por haber ido haciendo contenidos cada vez más banales y tendiendo a hacer información en la que lo importante es el impacto. “Antes éramos más exigentes con el rigor y el contraste de la información y ahora cada vez lo somos menos. Ahora tenemos que tener audiencias, ventas de periódicos, tenemos que impactar con fotos, con titulares y a veces por el camino se nos queda la verdad o la mitad de la verdad y eso es muy grave”.

En 1977 Raimundo Castro comenzó a trabajar en el Congreso de los Diputados como periodista parlamentario para El Periódico de Cataluña. En aquellos años en los que la democracia estaba en sus inicios, periodistas, políticos y dueños de los medios eran cómplices de la transición democrática, y estaban en un momento en el que debían hacer un esfuerzo de entendimiento para consolidar el cambio. “Al principio, la libertad del periodista y la transparencia de la información era tremenda. Todo cambió cuando algunos grandes empresarios descubrieron que tener medios de comunicación servía para hacer otro tipo de negocios. Esto empezó a evolucionar y a hacer que el periodista estuviera más al servicio de la empresa que al servicio de la transformación de la sociedad y de la consolidación de la democracia. Los medios tienden cada vez más a darle al cliente lo que quiere oír, lo que quiere ver o lo que quiere leer, en vez de contarle la verdad le cuentan su versión de la verdad y cuanto más coincide con el público, venden más periódicos y el periodista está mejor considerado“.

Carmen Hernández, prejubilada en la primera reorganización de Radio Nacional de España, fue en sus últimos años laborales corresponsal en Jerusalén y en Moscú. Anteriormente, había ejercido como cronista parlamentaria de RNE desde el 96 hasta el año 2000. “Cuando ganó Aznar las elecciones por segunda vez con mayoría absoluta, se nos querían quitar de en medio porque los meses anteriores habíamos empezado a tener el problema de que preferían que les mandásemos las cosas grabadas, y a veces, les metían la tijera o cogían los testimonios para hacer otro tipo de información” cuenta Carmen Hernández. Como solución a ese control, los periodistas decían que no les daba tiempo a grabar las informaciones y entraban en directo, de manera que no hubiera forma de manipularla. Para solucionar este problema las altas instancias de Radio Nacional decidieron en el año 2000 desterrar a estos periodistas a diferentes corresponsalías.

 

El 23F en los pasillos
Nueve fueron los disparos realizados en el edificio del Congreso el 23 de febrero de 1981. Tan sólo uno de ellos fue arreglado. Raimundo Castro, es el periodista más veterano del Congreso de los Diputados, lleva trabajando allí 35 años. Este periodista gordito y amable habitual de Casa Manolo, bar cercano al Congreso en dónde se puede encontrar a la mitad de la ejecutiva del PSOE y del PP celebrando tanto sus victorias como sus derrotas, vivió con mucha incertidumbre el que iba a ser el día de la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo.
“Salíamos de una rueda de prensa Hernando Calleja, el que era Jefe de Prensa de Calvo Sotelo, José Luis Martinez, corresponsal de La Vanguardia, José Luis Torres, periodista del Grupo Correo y yo. Estábamos hablando los cuatro cuando de repente entró Tejero y antes de que dijera nada salí corriendo porque vi un hombre con un tricornio y en el Congreso sólo hay policías nacionales y los únicos que pueden ir armados son los escoltas. Como salí corriendo, dio el alto y no paré, Tejero pegó un tiro al aire que se estrelló contra un león de escayola del techo y la destrozó. Ese es el único disparo que se reparó cuando Trillo arregló el Congreso“.
 
La noche de los transistores fue muy angustiosa. En especial para Raimundo. Juan Maria Bandrés, diputado de Euskadiko Ezkerra, le pidió que atendiese a unos compañeros ex-etarras que estaban vendiendo al historia de ETA en documentos, en 60 tomos, cuando ETA se estaba reconvirtiendo. “Yo traje aquí a sus amigos el jueves de la semana anterior a la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, el lunes se habían ido y me habían dejado a mí para que recogiera la firma de los diputados que habían comprado a plazos los 60 tomos. El día que entró Tejero, yo llevaba encima la carpeta en la que ya me había firmado algún diputado. Imagínate, que den un Golpe de Estado y tu tienes en las manos unos documentos para vender la historia de ETA“. 

 

Al medio día, los diputados salen del Salón de Sesiones para ir a comer, y de vuelta, antes de volver a entrar al Hemiciclo, el patio del Congreso está atestado de corrillos formados por periodistas y políticos. Se trata de conversaciones informales en las que la grabadora se aparta a un lado y los políticos se despojan de sus etiquetas. “Los políticos son personas de carne y hueso, -dice Esther López Palomera, cronista parlamentaria de la Razón– no son muy distintos a los profesionales de cualquier otro ámbito. Esa imagen tan distante que en ocasiones se transmite a través de los medios de comunicación no se corresponde con la realidad. Lo que sí es verdad es que han perdido el contacto real con la calle“. María Rey añade que las relaciones más allá del micrófono en mano son mucho más cordiales y más humanas y que detrás de esa máscara de agresividad que algunos de ellos tienen, se esconde una persona encantadora.

 

Periodismo y política

Congreso de los Diputados
Con Jesús Posada, ex-Presidente del Congreso de los Diputados.

Dos profesiones tan dependientes entre ellas y tan indispensables en una sociedad democrática son las que actualmente están pasando por una crisis no sólo económica sino de confianza. Jesús Posada ha sido el Presidente de la Cámara Baja durante cuatro años, después de haber dedicado su vida a la política habiendo desarrollado entre otros cargos el de ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y, posteriormente de Administraciones Públicas.

Siempre ha tenido una relación cordial con los periodistas y eso es un prestigio que ha mantenido a lo largo de su carrera profesional. “A los periodistas les he contado siempre la verdad, no toda la verdad, porque a veces les he dicho a ciertas cosas que no les podía responder pero jamás les he engañado”, asegura el ex-Presidente. La actividad política así como el periodismo están atravesando momentos difíciles, a lo que se le suma a esta última la crisis económica por la que están pasando los medios de comunicación.

Jesús Posada afirma que “ambas profesiones están sufriendo una erosión de confianza porque el político y el periodista a diferentes niveles se dirigen a los ciudadanos y lo más importante para ellos es la credibilidad, es decir, los ciudadanos que leen el periódico o que votan deben creer a ese político o periodista“. Según Posada, la crisis económica ha influido en esa disminución de confianza y ambas profesiones lo están sufriendo claramente. Además los periodistas forman parte de las empresas de producción periodística por lo que están pasando por una crisis económica que pone en peligro su futuro profesional.

Durante toda la tardCongreso de los Diputadose María Rey edita las imágenes del Pleno eligiendo las más adecuadas para su crónica y enviándolas a Antena 3 para el directo del informativo de la noche. Son las 8.30 y en el Gabinete de Prensa los periodistas repasan sus crónicas. Se oyen bisbiseos y pasos de los que repitiendo una y otra vez ensayan sus noticias por los pasillos del gabinete. Patricia Radua, de La Sexta, que había estado todo el día subida a unos tacones negros, aparece con bailarinas en la cabina de Antena 3. El día se está haciendo largo para los periodistas y el cansancio se empieza a notar. Los técnicos comprueban las conexiones mientras María Rey termina de arreglarse frente a un pequeño espejo. Comienza el telediario:   “Prevenidos. Tres, dos, uno. Estamos en directo”.

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2 comentarios en “Reportaje | Un día en los pasillos del Congreso

  1. Hola Lucia,

    Tu articulo me ha encantado, la verdad que no tenia ni idea de toda la logística que se mueve detras de las noticias que se generan en el Congreso.

    Un Saludo.

    Carlos Aciego

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